Para cualquier persona, el encontrar el bienestar afectivo, ser más creativo y productivo, pasa por la estimulación del aprendizaje emocional; es más sencillo de lo que parece: basta saber cómo conducir las relaciones interpersonales.
Gracias al neurohumanismo se desarrolla el "Método de la conservación del afecto", que adaptado a diferentes áreas de la actuación humana aporta los siguientes beneficios:

Método de la conservación del afecto

Psicología: Alcanzar un autentico bienestar afectivo y psicológico. Auto-regulando las formas de relacionarnos, inicialmente, se pueden rebajar los consumos cerebrales a más de la mitad: menos del 10% del consumo corporal, consiguiendo un auténtico bienestar afectivo. Ver Hito científico.

Método de ayuda clínica

Terapéuticos: Mejora el tratamiento clínico, la resilencia en el paciente. También ayuda a los pacientes de depresión, estrés y ansiedad, coadyuvando positivamente en su tratamiento.

Método de la estimulación del talento

Familia: Un sólido aprendizaje permitiría estimular el talento en los hijos y  el fortalecimiento de los vínculos familiares, fomentando la receptividad de su entorno, rebajando un 19% los refuerzos escolares y situándolo por debajo de un decil. Esto supone un ahorro 320 €/hijo y año (ver nota a pie de página).

Método para la excelencia empresarial

Empresa: Incrementar un 5% la productividad y fidelizar clientes. Reorientando las formas y relaciones en los equipos se puede conseguir una mayor sostenibilidad de toda la acción empresarial.

Sociedad del conocimiento

Sociedad y economía: averiguar si una sociedad está en aprendizaje o desaprendizaje es una herramienta inequívoca para conocer las tendencias y la sostenibilidad. El aprendizaje emocional de una sociedad contribuye al desarrollo de la productividad y creatividad, e indirectamente a disminuir el desempleo y gasto público.

Foros internacionales

Organismos internacionales: el instituto pose un conocimiento científico que permite informar, especialmente en materia de familia y educación. Los vínculos afectivos, en un sentido agregado, son un auténtico bien público global que permite, gracias al aprendizaje emocional, crear sociedades y mercados sostenibles.

Nota: Todas las cifras reflejadas en esta página se basan en datos de la sociedad española en 2014