El "Método de la conservación del afecto" proporciona un procedimiento sistemático y eficaz para evaluar el estado de aprendizaje de las organizaciones.

Desarrollando un inventario de las acciones más frecuentes en la organización se puede evaluar para cada una de ellas si proporciona una conducta con aprendizaje o sin él. Una vez identificadas las acciones sin aprendizaje se busca la forma de encauzarlas o combinarlas para transformarlas en acciones con aprendizaje.