Dar una respuesta en el campo de las relaciones humanas es difícil, pues es una idea que no está generalizada; es un concepto tomado de la física cuántica. El “Principio de la conservación del afecto” lo define como: “una situación en la que dos personas interactúan entre ellas alternando estados indefinidamente”. En el ámbito afectivo los estados suelen ser los de amante y amado, en economía oferente y demandante de bienes y servicios, en otros campos se aplicaría productor – consumidor, emisor – receptor, etc. Una característica relevante es que solo se intercambia información cuando hay alternancia de estados.

No es nada nuevo, ya se observa superposición de estados en el arte gótico, como se ve en un capitel de la iglesia de Santa María del Azoque (Betanzos, A Coruña) en el que están esculpidos unos gatos superpuestos (cada uno con una cara diferente). Los autores del libro «Física cuántica», muestran esta imagen y comentan: “¿Una premonición artística del gato de Schrödinger?”[i]

Este concepto es útil para describir y entender situaciones afectivas, como realiza la bióloga Bárbara Sotomayor coautora del libro “El éxito afectivo” y “60 preguntas sobre el amor”. En dichos libros se emplea el concepto superposición de estados y alternancia en un tono más coloquial y asequible, llamándolo: “cambios de roles”.

Recientemente, el físico George Musser usa un concepto similar para explicar el “Dilema del prisionero”. A su vez afirma que “investigaciones recientes sugieren que algunos fenómenos cuánticos, como la superposición de estados, tal vez ayuden a modelizar el comportamiento humano mejor que la lógica clásica”.[ii]

Paradójicamente, dicho físico comenta que “el incipiente campo de la cognición cuántica completa el círculo histórico que ha vivido la teoría. A principios del siglo XX, algunos trabajos en psicología, como los de William James, influyeron en Niels Borh y otros fundadores de la física cuántica”.[iii]

[i] Pablo García González, José Enrique Alvarellos y José García Sanz. “Física Cuántica”,  pág. 2. Uned Editorial 2012.
[ii] George Musser. “Mecánica cuántica como modelo de comportamiento irracional». “Investigación y Ciencia”  Marzo 2013, pág. 38.
[iii] Ibidem. Pág. 41.